Ir a Fiestas de la Virgen de la Cabeza
Fecha de celebración: finales de mayo, principios de junio.
Este festejo, muy arraigado entre los vecinos, abre el calendario festivo estival del concejo o municipio asturiano de Siero, siendo la primera fiesta de prau de la zona. Se celebra en fin de semana que se alarga hasta el lunes, en Meres, pueblo distante 7,5 km de la villa de Pola de Siero (capital del concejo) y que tiene acceso por un ramal que sale hacia el sur de la carretera N-634.
La celebración, de la que se conservan datos históricos del siglo XVII, tiene dos vertientes: por un lado, la religiosa, con la profunda devoción y veneración a esta Virgen, un fenómeno con vida propia, y por el otro, la profana y lúdica.
El programa festivo incluye actos deportivos, juegos, verbenas, misa solemne en el santuario de la Virgen de la Cabeza y procesión (domingo, día grande), día del socio (lunes) con reparto del bollu preñáu (bollo relleno de chorizo) y la botella de vino, imposición de la medalla de la Virgen de la Cabeza, fuegos artificiales...
El día grande resulta especialmente atractivo y emotivo. Esa jornada, la pequeña, muy popular y antiquísima imagen de la Virgen de la Cabeza, congrega a cientos de fieles llegados de todos los pueblos del entorno y de otros lugares más alejados. Los devotos de la Virgen van concentrándose en el prado del santuario desde primeras horas de la mañana, siendo costumbre que los romeros del concejo lleguen al lugar andando y pertrechados con la comida campestre que se degusta después de la misa en el prado de la fiesta, el cual acoge igualmente la procesión con la que culminan los actos religiosos en honor de aquélla.
«La imagen que se venera en el santuario de Meres es conocida por sus dotes curativas para todos los males relacionados con la cabeza, según reza el acervo local. Además, también comentan los vecinos la relación de su Virgen con otra que se venera en Jaén, donde hay un monte que se llama Cabezo y en el que los devotos peregrinan hasta un pequeño santuario bajo la advocación de la Cabeza» (Luján Palacios, diario La Nueva España de Oviedo, 1-6-2004).
Los devotos aprovechan la visita al santuario para conseguir flores, pequeñas ramas, estampas, pañuelos... bendecidos por la imagen de esta Virgen, tras frotarlos en su manto.